20 de noviembre de 2016

Madjer, un "ídolo de ida y vuelta".

En el retorno a primera de la temporada 1987-88 destacaron las altas de Camarasa, Nando y Ciraolo. Un crack como era Rabah Madjer vino cedido del Oporto pero, entre otras razones, el estricto cumplimiento del "ramadán" hizo que su integración en el equipo y el club y su rendimiento no fueran óptimos. En la presentación del equipo se produjo una derrota contundente ante el Spartak de Moscú por 5-1 y el Barcelona se llevó el Trofeo Naranja. Esta fue la Liga en la que el número de equipos se incrementó a veinte y un comienzo fulgurante hizo que se colocase líder en la quinta jornada. Su trayectoria fue de más a menos y eso provocó el cese de Di Stéfano como entrenador y Roberto Gil acabó clasificando al equipo en una peligrosa 14ª posición. En Copa se derrotó al Maspalomas y al Salamanca y se cayó frente al Sevilla.

30 de octubre de 2016

Sólo fue una pesadilla. Volvemos a primera ¡¡¡¡¡¡

En el año en el infierno de la temporada 1986-87 tuvo que asumir la presidencia del Valencia D.Arturo Tuzón, excepción notable que ha destacado por su señorío entre tanto "cantamañanas" como ha habido recientemente en el segundo cargo más importante en la Comunidad Valenciana. Di Stéfano fue confirmado como entrenador y Bermell, Tendillo y Castellanos causaron baja, mientras Alcañiz y Bossio fueron las altas. Tras coquetear con el liderato en una primera vuelta triunfal, finalmente se consiguió volver al lugar que nunca debimos perder por entidad y por historia. Y ello tras tener que pasar unos play offs que consolidaron lo conseguido en la liga regular. En cambio, en primera ronda fuimos eliminados de la Copa por el Villarreal y el Flamengo consiguió el Trofeo Naranja en partido único. En esta temporada fallecieron Pasarín y un Ansola del que Di Stéfano dijo que era un profesional inigualable. Junto con Waldo y Guillot fue un gran goleador de los años 60.

21 de septiembre de 2016

El descenso a los infiernos...

No hay otra patria que el fútbol. Porque mi patria es mi infancia. Y mi infancia es el recuerdo del cambio de cromos en el patio del colegio y las primeras burlas de los compañeros que apoyaban al Madrid o el Barça y que siempre tenían más motivos para estar eufóricos que yo. También tu patria se asienta en aquellos domingos de radio color ocre donde sólo el sonido del locutor narrando el partido te convencía de que la vida dominical no se había parado. Recuerdo observar con extrañeza, como si fueran extraterrestres, a los amigos que no estaban envenenados por el fútbol y pensaba que debían tener un secreto terrible en sus vidas que les impedía apasionarse. Aquellos partidos de buena mañana antes de subir al autobús que nos llevaba al colegio con cualquier objeto que fuera capaz de moverse con el impacto de un puntapié me siguen arrancando una sonrisa. Al preguntarme el por qué alguien pertenece a unos colores u otros dudo mil veces. Pero concluyo que es una prueba de fidelidad a tus genes, a tu bandera y a la de tu padre. No hay más. No puedo decir lo que pienso de aquellos que renuncian a esta irremediable herencia pues no quiero aparecer en una cuneta sin nombre después de una noche de copas. Y ya instalado en unos colores, se puede cambiar en la vida diez veces de novia, de coche, de apartamento o de dentífrico. Pero de equipo no. Eso es intocable. Y heredas con ello una parte de pasado oscuro aunque no intervinieses ni siquiera con inacción en ello y no se te pueda atribuir culpa alguna. Dicen que los golpes de la vida son una oportunidad para crecer, que controlando el dolor uno se llega a convertir en invulnerable. Literatura barata creo yo. Y es que de la historia de algunos clubes se resaltan más las tragedias que marcan su carácter que los triunfos, que por ser eso son efímeros. Acostumbrados los valencianos a quemar físicamente todo lo que nos fastidia la vida, no hemos sabido encontrar la fórmula de convertir las pesadillas en Fallas y que ardan bajo el fuego purificador. En nuestra memoria encontramos hitos que marcaron parte de una historia negra que arrebata brillo a una trayectoria reconocida en todas partes. Nunca el asunto de la economía del Valencia fue un aspecto que dejase de causar mil problemas y hasta en dos ocasiones tuvieron que emitirse bonos para sanear o financiar proyectos en que el club se embarcó. Pero hay cosas que duelen mucho más que estos descréditos puntuales. Y voy a detenerme en ellas para que os situéis en este escenario de tristezas. Nos retrotraemos a un desolador paisaje humano y físico de nuestro estadio tras la guerra civil de 1936 que fue el más descorazonador posible para el fútbol pues la contienda había destrozado campos de juego y había matado y mutilado a miles de personas. El campo de Mestalla, como muchos otros de toda España, estaba arruinado ya que durante la Guerra había servido como almacén de todo tipo de vehículos y el terreno de juego estaba destrozado como también lo estaban gradas, cubiertas y otras instalaciones. Ya un 14 de Octubre de 1957 un drama de grandes proporciones asoló la ciudad de Valencia y, por consiguiente, a nuestro equipo. Y es que violentísimas lluvias lanzaron sobre la ciudad centenares de metros cúbicos por metro cuadrado de agua haciendo que el río Turia se desbordara a la altura de las Torres de Serranos, muy por encima de los peores augurios, tanto que llegó a alcanzar siete kilómetros de ancho en su desembocadura. Es por esto que el agua y el barro que el río estaba arrastrando inundaron la ciudad y la convirtieron en un escenario dantesco. Hubo 81 muertos y desaparecidos con miles de personas sin hogar y con daños calculados entonces en una cantidad económica muy importante. El estadio por supuesto quedó totalmente inundado y el agua llegó hasta los graderíos dejando prácticamente inutilizado el recién reformado estadio dos años antes con sillas caídas sobre el terreno de juego y la imposibilidad de acceder al túnel de vestuarios. Estos vestuarios primero fueron una gran balsa de agua y luego un gran bloque de barro.
Nos plantamos ahora a finales de la década de los cincuenta cuando el gran Presidente Luís Casanova envió al fiel y comprometido valencianista Eduardo Cubells a Brasil con la misión de fichar al mejor jugador brasileño que encontrara y, finalmente, el elegido resultó ser Walter. El hecho es que fueron muchos los partidos que allí Cubells tuvo oportunidad de ver y, en su regreso a Valencia, hablaba de que había un joven jugador de diecisiete años que le había deslumbrado por sus enormes cualidades ya que tenía toque, disparo, rapidez y visión de juego. Este jovencito no era otro que Edson Arantes do Nascimento, Pelé, el magnífico diez brasileño del Santos considerado por muchos como el mejor jugador de todos los tiempos. Cubells estuvo tentado de traerlo pero temió que un cambio tan radical de aires y de entorno malbaratara la carrera de esta entonces joven promesa. No digo que esta fuese una tragedia pero Walter Marciano de Queiroz llegó a Valencia como posible solución al peligro que suponía la política de contención económica del club y, aunque nunca llegó a ser un crack, pronto se ganó a la afición. Por eso tres mil aficionados se reunieron en la presentación de un brasileño que había sido proclamado mejor jugador del fútbol carioca y artillero más peligroso del Vasco de Gama. Tenía entonces 24 años y medía unos escasos 1,69 cm. y levantaba tantas pasiones que tan pronto hacía un partido memorable como pasaba desapercibido. Tampoco las frecuentes lesiones le ayudaron al triunfo completo. Y llegó el 21 de junio de 1961 que fue un día negro en la historia del Valencia. En un terrible accidente de tráfico en el que Walter iba con varios compañeros a celebrar el cumpleaños de un jugador del equipo fallecía en la carretera del Saler cuando su SEAT 1.400 se salió de su carril en una curva muy cerrada llamada “la curva de la muerte” y colisionó contra un camión de bebidas refrescantes que iba delante de él. Entonces tenía treinta años y llevaba tres en Valencia donde llegó casado, con un hijo pequeño y donde tuvo el segundo. El entierro de Walter fue una impresionable manifestación de duelo en Valencia que congregó a más de 15.000 personas que fue presidida por su viuda y las primeras autoridades de la ciudad. Los jugadores transportaron el féretro a hombros desde el Hospital Clínico hasta las Viveros municipales.
Y también por aire vinieron las maldiciones en el vuelo de regreso a Valencia desde Nottingham en la vuelta de la primera eliminatoria de Copa de Ferias de la temporada 1961. Este fue un viaje dramático ya que una tormenta sorprendió al avión tanto en Inglaterra como en Francia y ya en Barcelona el piloto no siguió la indicación de que tomara tierra. Lo cierto es que la expedición valencianista regresaba eufórica tras vencer por 1-5 en el estadio del City Ground y saber que los periódicos de toda Europa habían recogido aquella gesta. Pero el vuelo charter de una compañía británica estuvo a punto de estrellarse en los Pirineos pues la tormenta arreció y se ordenó al piloto que tomara tierra en Bayona. Este no hizo caso y una violenta granizada hizo que el aparato comenzase a dar tremendos bandazos que hicieron que el avión se resquebrajara, se apagase la luz y que el agua entrase por muchas brechas del fuselaje. El doctor Ribes administraba calmantes a los pasajeros y vendó la cabeza de su hija pues sangraba abundantemente a causa de un bache que la sacó de su asiento y la arrojó contra el suelo. Los viajeros llenos de pavor pensaron que iban a morir ya que el avión que se había fletado expresamente para ese desplazamiento sufrió daños de consideración. Al llegar ya de madrugada a Manises muchos se arrojaron al suelo llenos de emoción y comprobaron como las letras del fuselaje se habían borrado literalmente por los efectos del diluvio. Catástrofes como las de la Selección de Zambia, Torino o Manchester United pudieron habernos sucedido...
Pero, por ser historia, el dolor es menor cuando lees estas oscuridades sobre el papel o cuando las escuchas de un nostálgico que evita los detalles más luctuosos. Pero lo vivido en primera persona, amigo ese ya es otro cantar. Hay cosas que el cuerpo niega que hayan sucedido. Por tu propia supervivencia. Por no aceptar el deshonor. Por no sentir que algo se cayó. Y entonces te sumes en un sueño que niega lo que te produce ese dolor. Pero sucede que la vida hay veces que te avisa con antelación de las desgracias que te tiene preparada como el dolor que se sufre en el brazo y anticipa un infarto de miocardio. Eso para que te vayas preparando. Los valencianistas no podemos quejarnos de que con nosotros se hiciera una excepción en este aviso macabro ya que la temporada 82-83, la de la resaca de un mundial de España aciago para nuestros colores rojos y la del regreso del más grande “matador”, melena al viento, que conoció Mestalla, fue el preludio con una salvación in extremis en el último partido ante el Real Madrid con un gol histórico y providencial de Tendillo. Ya se afilaban los cuchillos en esa contienda donde ya estaban preparados los cirujanos dispuestos a hacer filetes y finalmente no llegó la sangre a un rio que bajaba sin duda con las aguas turbulentas de Simon & Garfunkel.
Pero no hay segundas oportunidades en el incomprensible arte de patear un cuero y la temporada 85-86 apareció inexorable trayendo los peores augurios, confirmando que una situación deportiva y económica alarmante se acaba pagando, aunque se retrase en el tiempo la sentencia condenatoria. Entre los estudiantes de aquel último curso de Bachillerato se pronunciaba una frase a lo largo de la temporada que aún resuena con amargura en mi memoria: “A nosotros no. Somos un club histórico. Eso les pasa a otros”. Esta era una frase que como una especie de píldora calmante ejercía sobre nosotros el efecto placebo que necesitaban nuestros cuerpos. Y es que la plantilla del Valencia era insultantemente corta y como primer capitán del naufragio deportivo tuvimos al bueno de Oscar Rubén Valdéz, otrora motor incansable del ímpetu futbolístico, aunque ello no camufló que era un novato entrenando en las lides de la Primera División española. Ya a finales de la décima jornada se iban adivinando las nubes negras que se cernían sobre el cielo de la capital del Turia. Apostar por la juventud le salió muy caro, carísimo, pero Valdéz dejó la impronta de alguien amigo de los jugadores que se portaba con ellos como un Big Brother en versión de mediados de los 80.  Y la puntilla asesina le llegó en la jornada 22 tras recibir un duro correctivo de la Real Sociedad por 6-0 en el antaño histórico estadio de Atocha. Y se contrató entonces como entrenador a la Saeta Rubia, a un Alfredo di Stéfano que ya había dejado su sello en el año 70 en nuestra memoria particular consiguiendo un título de Liga que desde los años 40 se resistía al equipo del murciélago. Ello seguía aumentando la cuota de argentinidad que, imparable, ha ido complementando a nuestro equipo desde los años 70. Dicen los que convivieron con D.Alfredo en aquellos días que su preocupación y angustia por la situación del equipo convirtió su trabajo en una tortura que se convertía en insomnio desesperado. No era para menos. Equipos como el Betis, Las Palmas, Racing de Santander, Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao habían ultrajado el santuario de Mestalla adornando de negativos una nefasta tabla clasificatoria. Lo terrible de esta broma macabra es que el equipo tenía calidad ya que nadie pudo nunca decir que los Sempere, Quique, Tendillo, Arias, Castellanos, Boro, Subirats, Arroyo, Fernando o Roberto, no hayan pasado a nuestras enciclopedias particulares como jugadores aguerridos que lo dieron todo sobre el césped valenciano. Pero la moral era inexistente, el carácter debilitado por un entorno viciado y la mala suerte excesiva para un juego ya languideciente. Nunca olvidaremos el partido entre el Cádiz y el Betis en el que ambos consiguieron la salvación con un empate a cero que nos condenaba al abismo haciéndonos descender matemáticamente y provocando la dimisión inmediata del Presidente Tormo. Se comentó más tarde que algún maletín con diez millones de pesetas de la época motivó una votación en el vestuario del Betis para decidir si jugaban a empatar o a ganar el partido.  Y decidieron empatar dando una lección magistral de camorrismo futbolístico ¡¡¡¡… Más allá de este “detalle”, quien se ganó a pulso el descenso fue nuestro murciélago moribundo. Ese 20 de Abril de 1986 huelga decir que fue el día más triste de nuestra historia, nacida aquel 18 de Marzo de 1919 para mayor gloria del deporte valenciano, única ocasión en que nuestro club visitó el abismo del descenso. Nuestros ojos se llenaron de lágrimas y me siento incapaz de describir aquella tristeza cuando despedimos al equipo en el último partido en Mestalla como si fuera a emprender un largo viaje y necesitara una ovación. Durante el descanso sonaron los Madness con su "It must be love", como expresión de que este amor era insano, loco y anárquico, no un amor romántico que se llena con frases prefabricadas con olor a almidón. Un amor quizás como un puño que aterriza golpeando la mesa, un amor desbocado hasta en la tragedia. Y recuerdo haberme abrazado a mi bandera blanca como si hubiese tenido un ataque de frío polar que sólo hubiese paliado aquel pedazo de tela desconsolada. La afición demostró ser el mejor jugador del Valencia y aplaudió a unos jugadores que se fueron llorando del campo. Recuerdo también una ráfaga de aire que llenó el cielo de cientos de papelitos en las gradas ya vacías, como en un western crepuscular donde ya no quedan malhechores que asesinar. Mi amigo me dice cuando se equivoca de novia, y esto le sucede casi siempre, que las lealtades no se eligen, te atrapan y te hacen sufrir aunque sepas que te equivocaste de camino. Pero con el equipo y la cancha de tu alma no valen renuncias, que eso es de cobardes y miserables capaces de vender a su madre. Llamadme exagerado pero desde entonces la película La Lista de Schindler y nuestro descenso comparten banda sonora, violín desgarrador .
 Como no hay mal que por bien no venga, aunque en este caso sea recoger madera de un naufragio, el club se encontró con el señorío de un nuevo presidente que tomó el mando de una nave a la deriva que se disponía a realizar su travesía del desierto particular en la segunda división. Sí, D.Arturo Tuzón fue un digno heredero de D.Luis Casanova, dos señores de aquella raza antigua en color sepia donde una palabra era el juramento más férreo, dos caballeros que ridiculizaron con su honradez a una ristra de presidentes que les sucedieron para aprovecharse en lo personal de su cargo o adornar su mediocre perfil humano y profesional con un honor que debió estar reservado siempre para los mejores.
Para la segunda División se renovó a Di Stéfano como entrenador y causaron baja dos estandartes como fueron Roberto y Tendillo, traspasados por la nefasta situación económica en que seguía el club. Este mal sueño sólo duró una temporada, gracias en buena parte a que toda la sociedad valenciana, incapaz de aceptarse tantas veces a sí misma,  entendió en ese crucial momento que era necesario que todas las partes de su masa social apoyaran sin fisuras y sin reproches el mismo objetivo de regresar cuanto antes a la Primera División, lugar que nunca debió abandonarse. Y viajamos a apoyar a nuestro equipo por estadios donde identificarte como hincha del Valencia era una verdadera profesión de riesgo. Como si fuésemos a robarles el alimento del banquete, éramos tratados con insultos irrepetibles que nos hicieron crecer en las artes del escapismo. También las burlas hirientes de los aficionados rivales, enfadados por cualquier asunto de sus anodinas vidas, tenían como destino nuestras caras por la situación de un equipo grande dando brazos en el hoyo de la segunda División. Pero sobrevivimos a todo ello y festejamos el ascenso final recibiendo al equipo en el balcón del Ayuntamiento de la ciudad, el mismo lugar donde se grita a los pirotécnicos que prendan sus artefactos brutales. La primera ocasión de visitar una plaza que después, con los años, nos dio glorias inenarrables. Titulares en prensa como “Ya está” o pancartas como “Sólo fue una pesadilla” expresaban el sentir de la sociedad… pero esta fugaz pesadilla será literatura en las página de los libros que queremos olvidar… pero ese es nuestro secreto. Mucho de todo lo que os he relatado ha hecho crecer en mí una irrefrenable vocación por escribir. He encontrado en los blogs una manera certera y quirúrgica de hacerme oír y leer por cauces que en otra época hubiesen exigido de mí la ubicuidad. Tiempos vendrán de contaros títulos y exquisiteces, pero os confieso que las miserias y disgustos de mi equipo extrañamente me reconcilian con él…






21 de agosto de 2016

¿Sabías que? ... Pequeñeces , hechos , anécdotas , efemérides y secretos…(XXI)


-El Estadio Luis Casanova se clausuró por primera vez en la temporada 1983-84 por la reacción del público en la derrota que el Valencia sufrió en casa ante el Barcelona por 2-4 en un pésimo arbitraje del colegiado Lamo Castillo.

-En la temporada 1983-84 se produjo una sanción colectiva al equipo de 80.000 pesetas por la pésima actitud del equipo ante el Sporting de Gijón en el Molinón en que se perdió por 2-0.

-Las “picaditas” entre Kempes y Españeta fueron célebres pues el utillero era capaz de dar más de quinientos toques al balón sin que tocara el suelo.

-En la segunda jornada de la Liga 1984-85 hubo una huelga de jugadores que hizo que se alineara a los más jóvenes y menos conocidos para vencer por 5-1 al Español.

-El récord particular hasta el momento de empates lo tuvo el Valencia en la temporada 1984-85 con 15 y encadenar seis seguidos.

-La Caja de Ahorros de Valencia se convirtió en el sponsor del Valencia en la 1984-85.

-La situación económica del equipo en la 1984-85 era tan mala que sólo se usaba el avión en los desplazamientos cuando era necesario y se intentaba pernoctar fuera de Valencia.

-Guillot fue el descubridor de dos grandes jugadores como fueron Quique Sánchez Flores y Arroyo.

-El autobús del Valencia C.F. fue apedreado y rotas cinco de sus lunas en la temporada 1984-85 tras vencer por 2-3 en el Vicente Calderón y hat trick de Wilmar Cabrera.

25 de julio de 2016

Enrique Saura, pundonor valenciano que le llevó a la capitanía.

Enrique Saura personifica en la historia del Valencia C.F el pundonor del que se deja la piel en cada jugada. Nacido en Onda,  se formó en las categorías inferiores del CD Castellón debutando en el primer equipo, que entonces militaba en Segunda División. Su buena trayectoria hizo que el Valencia lo incorporara a su equipo e n octubre de 1975 con la temporada ya empezada. En ese año realizaba el servicio militar y se dice que su aspecto distaba mucho del de un jugador de fútbol al uso. Así, cuando fue a jugar a San Mamés se topó con un vigilante escrupuloso que no le dejaba pasar pues no creía que fuera jugador del Valencia. Era un jugador que destacaba por su gran capacidad de lucha y sacrificio, si bien su escasa estatura y corpulencia o cuerpo eran un problema para él. Esto provocó que escorara su juego hacia la banda derecha y eso le convirtió en un futbolista desequilibrante de gran nivel. Como su virtud no estaba en centrar con precisión se especializó en trazar diagonales que podía finalizar con disparos secos pero certeros. Su carisma y entrega, junto a una valencianía que siempre ha ostentado con orgullo le hicieron en el capitán ideal del Valencia CF durante numerosos años. Al final de la temporada 1984-85, salvándose de la tragedia que iba a vivir el club en la temporada siguiente y tal vez de una manera precipitada con 31 años y con un club agobiado por las deudas, el Valencia CF prescindió de sus servicios, volviendo a sus orígenes dónde disputó otras tres temporadas más. En su retiro se dedica a la industria azulejera y la agricultura.

Su bagaje ejemplar  se muestra con números admirables: diez temporadas en el Valencia antes de marcharse al Castellón, 37 goles, una Copa del Rey, una Recopa de Europa y una Supercopa que recogió como capitán, 23 internacionalidades disputando la Copa Mundial de Fútbol de 1982 y anotó el gol que otorgó a España la victoria en el trascendental partido ante Yugoslavia. Las lesiones le respetaron y era un jugador tan polivalente que pudo jugar en cualquier puesto del campo promediando 30 encuentros jugados por temporada. Como nota graciosa, dijo que Carrete y él se escondieron detrás del banquillo en la tanda de penalties de la final contra el Arsenal de la Recopa de Europa  porque no querían tirar el penalti decisivo. Por suerte le tocó a Arias y marcó. Con pocas amonestaciones, sólo una vez le expulsaron y fue contra el Barcelona en un enfrentamiento con Cruz. Finalmente, tuvo su merecido partido de homenaje contra el Peñarol un 26 de agosto de 1985 con empate a cero goles.

24 de junio de 2016

Dos fichajes de futuro como Quique y Arroyo en la 1984-85.

Los problemas económicos continuaron y se agravaron en la Temporada 1984-85 por lo que se tuvo que reestructurar aún más la plantilla. Para ello se había dado de baja a un Kempes que se marchó al Hércules, Botubot, Manzanedo y Pablo y se subió del Mestalla a tantos jugadores que el equipo quedó irreconocible. Entre ellos destacamos a Sixto, Cuixart y Ferrando. También se fichó a dos grandes jugadores que con el tiempo dieron grandes momentos al club como fueron Quique Sánchez Flores del Pegaso y Arroyo del Alcorcón. Pero como se necesitaba un fichaje de relumbrón se acudió al Millonarios de Bogotá para adquirir los derechos de Wilmar Cabrera, jugador que alternó momentos brillantes con otros no tanto. Muestra de eso es que en el Naranja se venció a River Plate y se arrolló por 5-1 a un poderoso Hamburgo al que Wilmar anotó tres goles. La característica de la temporada fue el gran número de empates cosechados para acabar en una novena posición en Liga. En Copa se venció al Burriana, Levante y Barcelona Athlético para acabar derrotados por el Sporting de Gijón. En Copa de la Liga se eliminó al Racing de Santander y se cayó finalmente contra el Betis. 

28 de mayo de 2016

No diga Kempes...diga !dios!...


Hablar de Mario Alberto Kempes Chiodi es hablar sin paliativos del mejor jugador de la historia del Valencia. Sin dudas, por prestigio, por internacionalidades, por el clamor del público cuando volaba con el balón, por una melena al viento que perseguía a duras penas a un tipo endiablado, mágico como pocos, superlativo en sus diagonales.  (Belle Ville, 1954) Futbolista argentino, empezó a patear el cuero en el pasto de una escuela pública de su ciudad natal y en el equipo de su barrio, el Platense, del que pasaría al Talleres de Belle Ville, después al Córdoba y más tarde al Rosario Central. En 1974 tuvo su primer gran escaparate mundial al ser seleccionado para jugar la Copa del Mundo celebrada en Alemania. Y a mediados de 1976 debutó en el fútbol español al fichar por nuestro querido Valencia. Lo que entonces fue una cantidad astronómica, 30 millones de pesetas, se convierten con el paso de los años en la mayor de las gangas pues en el césped del Luis Casanova dejó plasmada su facilidad para el gol obteniendo el Trofeo Pichichi al máximo goleador de la Liga ya en su debut (76-77 con 24 goles y 77-78 con 28).
Pero su explosión mediática y deportiva, mezclada con locura popular y colectiva, llegó con el Mundial de 1978 celebrado en su país, donde Kempes fue campeón con su selección, goleador del torneo y máxima figura de la competición. Una vez transferido de Rosario Central a Valencia, Kempes llegó al Mundial 1978 como el único futbolista del plantel argentino que jugaba en el extranjero.
Casado con una valenciana, tuvo con ella sus tres primeros hijos. Los títulos que consiguió como equipo con el Valencia fueron la Copa del Rey de 1979 al vencer en la final al Real Madrid por 2-0 consiguiendo él los dos goles. En esta competición, el Valencia había eliminado al Barcelona, anterior campeón, contra el que había perdido en el partido de ida en el Camp Nou, 4-1, y consiguiendo una espectacular remontada en el partido de vuelta por 4-0. La Recopa de Europa del 14 de mayo de 1980 ante el Arsenal inglés se solucionó en la tanda de penaltis pues el tiempo reglamentario acabó sin goles, tanda en la que Kempes falló el suyo, y convirtiéndose en el máximo goleador de la competición con 9 goles. En esta competición, también eliminó al anterior campeón, el FC Barcelona. Y la Supercopa de Europa en diciembre del mismo año contra el vigente campeón, Nottingham Forest, en una competición que el Barcelona jugó la final anterior y perdió. Su asignatura pendiente fue que nunca pudo ganar la Liga española, a pesar de contar con una gran plantilla.
En el ocaso de su carrera volvió a Argentina en marzo de 1981 para fichar por el River Plate por 300 millones de pesetas. Pero, al no poder el club argentino cumplir con todos los pagos, regresó al Valencia CF la temporada 82-83 para permanecer hasta la 84-85.
Su partido homenaje se celebró en abril de 1993 en un enfrentamiento con el PSV Eindhoven que terminó con un abultado 5-6 y donde el “matador” dejó aún destellos de su poder marcando tres goles, los mismos que marcó el astro Romario.  En noviembre de 2011 se le volvió a homenajear en un partido contra el Español.


Como digno premio a su trayectoria, Kempes fue declarado en 2013 como embajador mundial del Valencia por ser ídolo del valencianismo y referente para su masa social. La reacción del gran astro fue: “Llevo al Valencia en mi corazón y transmito ese sentimiento por todo el mundo. Valencia es mi casa, siempre lo fue y siempre lo será, pero ahora con el cargo de embajador mundial del club tendré la suerte de estar en la ciudad, visitarla con asiduidad”. Por todo ello y mucho más “No diga Kempes….diga ¡dios!

25 de abril de 2016

La temporada 1983-84 arrasó con los históricos del equipo para aligerar fichas.

Tras la decepcionante campaña anterior, en la temporada 1983-84 se dejó un panorama desolador en lo deportivo y en lo económico que se intentó paliar con un revulsivo en forma de entrenador llama Paquito. Este había sido un aguerrido asturiano protagonista del Valencia de los 60 y muy querido por lo que le conocieron. Mestre actuaba de ayudante y se tuvo que hacer una limpieza en el vestuario que arrasó con los Solsona, Carrete, Arnessen, Welzl, Cerveró y Felman para aligerar la carga económica que suponían sus elevadas fichas. Entre las altas se fichó a dos argentinos que como fueron Urruti e Iglesias que poco o nada aportaron al equipo y se fichó del Gandía a García Pitarch y se subió del Mestalla al que se iba a convertir en un astro como fue Fernando Gómez Colomer.

El equipo no comenzó mal su andadura pues se venció en el Trofeo Naranja derrotando al Peñarol y al Internacional de Porto Alegre y asentándose en los primeros puestos en la Liga local. Pronto se torció el rumbo y se optó por sustituir al bueno de Paquito por Roberto Gil para finalizar en duodécima posición en la Liga. En Copa se eliminó al Alcoyano, Gandía y Recreativo de Huelva para ser eliminados de forma decepcionante por un Castilla en el que ya se vislumbraba lo que iba a ser la “quinta del Buitre”. Tampoco la Copa de la Liga mejoró las sensaciones pues el Sevilla nos eliminó en la tanda de penalties.

25 de marzo de 2016

¿Sabías que? ... Pequeñeces , hechos , anécdotas , efemérides y secretos…(XX)

-En la eliminatoria de UEFA contra el Banik Ostrava de la temporada 1982-83 en campo contrario se perdieron los equipajes y por eso tuvieron que pedirse prestados al club checo. Como no habían botas, pequeñas Pablo y Solsona rellenaron las suyas con algodones.

-Los aficionados del Español gritaron “A segunda, a segunda” a nuestro equipo en el partido en que nos vencieron por 5-2 a pesar de haberse adelantado el Valencia con dos goles.

-Los destrozos y altercados producidos en Valencia por los seguidores del Manchester United en la eliminatoria de UEFA de 1982 fueron mucho más que considerables.

-El entrenador del Real Madrid que jugó el último partido de la temporada en el Luis Casanova jugándose la Liga fue Alfredo di Stéfano, idolatrado en nuestro club por su Liga de 1971 y la Recopa de Heysel.

-El bueno de Carrete secó a Maradona en el partido de su debut en la liga española que el Barcelona jugó contra el Valencia en el Luis Casanova y que ganamos por 2-1.

-Un cabezazo de Santillana al poste a punto estuvo de truncar la salvación del Valencia en el último partido de Liga de 1983 ante el Real Madrid.

-En los años 80 y para fomentar que las mujeres acudieran al fútbol se decidió que sus entradas valiesen la mitad que la de los hombres.

25 de febrero de 2016

La temporada en la que se coqueteó con el descenso y Tendillo salvó los muebles.

La temporada 1982-83 fue la del año siguiente a los mundiales y que supuso el retorno de Kempes al equipo ya que el River Plate no había podido hacer frente a sucesivos plazos de su fichaje por la devaluación del peso frente al dólar. Otra alta destacable fue el ascenso de Giner al primer equipo procedente del filial Mestalla y entre las bajas la de Pereira restó calidad a la portería. La lesión desde el principio de temporada de Arnesen lastró decisivamente la trayectoria del equipo y provocó el cese del bueno de Manolo Mestre para ser sustituido por el prestigioso Miljanic. Tampoco los problemas económicos derivados de un Mundial 82, que generó deudas superiores a mil millones de pesetas de la época que debían haber sido soportadas por la Federación, ayudó a evitar el desastre que se avecinaba y que provocó el relevo en la presidencia de José Ramos Costa por Vicente Tormo. Por tanto la peor Liga hasta entonces de nuestra historia produjo un segundo relevo en los banquillos para que Koldo Aguirre evitara en el último partido ante el Real Madrid que este se hiciera con la Liga, que el Valencia descendiera con un cabezazo imperial de Tendillo y que el At.Bilbao se hiciese con el título.
En Copa de la UEFA la trayectoria fue mejor pues se eliminó al Manchester United, Banik Ostrava, Spartak de Moscú y se cayó eliminado contra un Anderlecht que fue el campeón final. En Copa fuimos eliminados a primeras de cambio contra el Español, igual que en Copa de la Liga contra el descendido Racing de Santander. Ni siquiera en el Trofeo Naranja el Valencia pudo alzar el trofeo pues ganó el Kaiselautern. Entre los fallecimientos se lamentó la de los pioneros Arturo Montes, Octavio Augusto Milego, Gaspar Rubio y la del preparador físico Rafa.

25 de enero de 2016

Juan Cruz Sol, un histórico de ida y vuelta.

Juan Cruz Sol fue uno de los jugadores más destacados del tránsito del Valencia de los 60 a los 70 y fue traído con 15 años  desde Elgoibar por el gran Iturraspe. Es así como se instaló en la calle Turia de la capital valenciana compartiendo habitación con su paisano Urtiaga. Confesaba que se sentía lateral derecho y, en menor medida, extremo, pues su gran fortaleza le permitía cruzar el campo como un caballo de carreras. Su debut en Primera División se produjo a los diecisiete años, algo excepcional para la época cuando Sabino Barinaga le llevó a Sevilla para empatar a un gol en su partido inaugural. No menos exitosa fue su trayectoria en la selección nacional ya que su gran mentor Kubala le asignó en exclusiva el número dos de la selección nacional y así la defendió en 28 ocasiones. Iba bien por alto y aunque 17 goles no parezcan una marca excesiva se le tuvo como un zaguero espectacular respetado en sus cruces y por la jerarquía que aportaba. Su sociedad con Aníbal convirtió a la defensa del Valencia en un muro casi inexpugnable. En su debe se anota su afición a la protesta inútil o a la petición de fuera de juego extemporánea. Ya en 1975 y tras diez años en nuestro club, con gran pesar se fue al Real Madrid, donde sumó tres Ligas a la que ya había conseguido en el Valencia en 1971. Era este por entonces el fichaje más caro del fútbol español. Tres años más tarde regresó con una rodilla que ya no volvería a ser la misma, pero sus 370 partidos con nuestra camisola, de los que 360 fueron como titular, le hicieron acreedor a seguir como  delegado del equipo ya en los despachos como grande de nuestra historia. 

25 de diciembre de 2015

¿Sabías que? ... Pequeñeces , hechos , anécdotas , efemérides y secretos…(XIX)

-En el partido de vuelta de la primera eliminatoria de Recopa de 1980 disputado contra el Mónaco y donde se empató a tres goles asistieron los reyes Raniero y Gracia de Mónaco.

-El primer club español en conseguir la Supercopa de Europa de campeones fue el Valencia pues el año anterior a su consecución el Barcelona fracasó en su intento ante el Nottingham Forest.

-Como el trofeo de Supercopa de Europa no había llegado a Valencia en el siguiente partido disputado en Mestalla se entregó uno de los ya existentes en las vitrinas del Valencia.

-El fichaje del danés Arnessen estuvo cerca de truncarse ya que el jugador se asustó por el intento del golpe de estado de Tejero.

-Ricardo Arias ha sido el futbolista que más temporadas ha militado en el Valencia con un total de dieciséis. Asensi, Fernando y Sempere estuvieron quince. Mestre y Pasieguito catorce, Monzó y Seguí trece y con doce estuvieron Arroyo, Camarasa, Claramunt, Giner, Juan Ramón, Mañó, Puchades, Sol y Subirats.

-Existe un edificio en la avenida del Puerto de Valencia que exhibe en lo más alto de su terraza un gran murciélago como el símbolo del escudo de nuestro equipo.

25 de noviembre de 2015

La temporada 1981-82 vio Mestalla como sede de la selección nacional.

La Temporada 1981-82 fue la del Mundial celebrado en España y cuya sede del equipo nacional español fue Valencia. Para suplir a Kempes y Morena se fichó a dos jugadores muy consolidados como fueron el danés Frank Arnessen que procedía del Ajax y el austríaco Kurt Welz, del AZ 67, jugador que fracasó incomprensiblemente. También se fichó del Castellón a Ribes y Roberto Fernández, jugador excepcional que dio un gran rendimiento hasta su marcha al Barcelona. Entre las bajas destacaron las de Sol, y las de los porteros Pereira y Balaguer, mientras que Bermell subió del Mestalla. Dos derrotas se sufrió ante sendas selecciones nacionales puesto que la selección húngara venció en el Trofeo Naranja y la selección argentina nos batió por 0-1. En el torneo liguero el entrenador Pasieguito fue sustituido por petición propia a mitad de temporada por el bueno de Manolo Mestre, teniendo el equipo una participación muy discreta pues se acabó en quinta posición. En Copa de la UEFA se eliminó a Bohemians, Boavista, Hadjuk Split pero se cayó ante un Goteborg que sería el vencedor final. En cambio, en Copa del Rey se cayó a las primeras de cambio ante el Sporting de Gijón y se produjo el fallecimiento de uno de los más grandes del Valencia de los 40 y 50 como fue Iturraspe. 

25 de octubre de 2015

La primera Supercopa de Europa para un equipo español llega a las vitrinas valencianistas en 1980.

La Temporada 1980-81 se abrió con la baja de di Stéfano como entrenador, el traspaso de Rainer Bonhoff al Colonia y el fichaje del goleador uruguayo Fernando Morena que ya había jugado en el Rayo Vallecano. Para sustituir al entrenador cesante se fichó al gran jugador del Valencia de los 50 Pasieguito. Tras una penosa gira sudamericana, el Valencia venció el trofeo Naranja ante el Vasco de Gama y el Boca Juniors. En la Recopa, el vigente campeón venció al Mónaco pero se cayó en segunda ronda ante el Karl Zeiss Jena en una eliminatoria muy dura. No mucho mejor nos fue en Copa del Rey pues se venció al Albacete pero se fracasó ante el Sevilla. Pero el mayor éxito vino en forma de la consecución de la Supercopa de Europa ante el Nottingham Forest en doble partido, pues la ida se resolvió perdiendo por 2-1 en el City Ground con un gol de Felman y en la vuelta fue el gol de Morena el que nos dio el título ante el equipo de un Peter Shilton que ejercía de portero del equipo de la ciudad de Robin Hood.  

En Liga destacaron Sempere y Subirats y el Valencia acabó en una meritoria cuarta posición pues fue la mejor clasificación del Valencia en las últimas diez temporadas. La baja más sonada fue la de Kempes pues fue traspasado a River Plate por 300 millones de pesetas tras cuatro temporadas y media en el equipo, 143 goles y dos pichichi que le convirtieron en el jugador más carismático de nuestra historia. También Morena dejó claro que su intención era marcharse al Peñarol tras una expulsión absurda ante el At.Madrid, cosa que consiguió por una buena cantidad tras una sola temporada en el equipo. Como parte del traspaso el Valencia realizó una gira por Sudamérica para jugar contra Peñarol, Millonarios, Sporting de Lisboa y las selecciones de Venezuela y Colombia.

25 de septiembre de 2015

¿Sabías que? ... Pequeñeces , hechos , anécdotas , efemérides y secretos…(XVIII)


-El gran astro Mario Alberto Kempes fue pitado en Mestalla el día de su debut, el día de su marcha a River y el día de su regreso de River.

-Los dos goles de Kempes en la final de Copa del Rey que ganó el Valencia fueron conseguidos con su derecha, en teoría su "pierna mala".

-El ‘matador’ Kempes consiguió dos trofeos Pichichi con el Valencia CF, marchándose hasta los 144 goles oficiales con la camiseta valencianista y dejando actuaciones míticas para la memoria de los aficionados blanquinegros, como la que le llevó a conquistar la quinta Copa del Rey por 0-2 ante el R.Madrid, ambos tantos del astro argentino. Sus 28 goles de la temporada 1977/78 son récord de anotación en Liga por un jugador del Valencia CF.

-Felman se perdió la temporada 1979-80 por haber disputado nueve minutos de un amistoso Argentina-Hungría ya que los internacionales extranjeros no podían disputar la liga española.

-La UEFA sancionó al Valencia en la temporada 1979-80 con 2.000 francos suizos por no guardar aparcamiento oficial al árbitro de la eliminatoria de Recopa de Europa disputada contra el Boldkluben.

-Entre las condiciones que se pusieron al Valencia para su gira japonesa de la temporada 1979-80 estaba la de que Kempes no se cortara la melena.

-En la eliminatoria de Recopa de Europa de 1979 contra el Glasgow Rangers el bueno de Pablo se perpetuó con el sobrenombre de la “Ardilla de Ibrox Park”.

-La UEFA amenazó con dar por perdida para el Valencia la final de la Recopa de Europa de 1980 si la afición no dejaba de tirar petardos.

-Los “aficionados” del Arsenal propinaron brutales agresiones, botellazos e incluso un navajazo en el glúteo de un hincha valenciano durante la final de la Recopa.

25 de agosto de 2015

Un magnífico Pereira atajó el penalty que nos convirtió en campeones de la Recopa de Europa.

La Temporada 1979-80 se inició con la incorporación de Alfredo di Stéfano en su ya tercera etapa como entrenador al frente del equipo. En la pretemporada se viajó a Alemania para salir derrotados ante el Hamburgo y el Kaiselautern y se realizó una gira en Japón. En el Trofeo Naranja se venció al derrotar al Español y al Borussia. En el capítulo de altas se incorporó a Giménez y a Sol en su ya segunda etapa y causaron baja Diarte, Cordero y Cabral.
En una Liga un tanto irregular el Valencia finalizó en sexta posición y fue invitado a Argentina para homenajear a una selección junior en la que jugaba Diego Armando Maradona y al que Higinio marcó exitosamente. Entre los fallecimientos destacaron sin duda las de Rino y la del gran Amadeo, héroe de la delantera eléctrica de los 40 y siempre un padre para los jugadores desde los despachos. En la Copa del Rey fuimos eliminados por un gran Sporting de Gijón a las primeras de cambio. Pero donde el Valencia iba a demostrar una categoría de muchos quilates iba a ser en la competición de Recopa de Europa ya que fue eliminando sucesivamente al Boldkluben, Glasgow Rangers, Barcelona, Nantes y en una final de infarto en el estadio Heysel de Bruselas, con prórroga incluida ya que se finalizó con un pobre 0-0, se venció en la tanda de penalties  al anotar Solsona, Pablo, Castellanos, Bonhoff, Arias y fallar Kempes. Pereira se coronó como héroe al parar el último lanzamiento.

26 de julio de 2015

¿Sabías que? ... Pequeñeces , hechos , anécdotas , efemérides y secretos…(XVII)


-Solsona montó en cólera cuando fue suplente de Cabral en el Torneo Carranza de 1978 y por ese motivo tuvo un grave enfrentamiento con Marcel Domingo.

-El Valencia fue abucheado el 6 de noviembre de 1977 en un partido contra el Real Madrid en el Santiago Bernabeu por lucir la equipación de la senyera. ¡Pues a aguantarse, madrileños¡

-Valdez tuvo una oferta de compra mareante del Barcelona pero en esa operación entraba la del jugador Marcial que tenía unas excesivas pretensiones económicas y por eso se frustró.

-El delantero paraguayo Lobo Diarte marcó el gol más tempranero que se ha anotado en Mestalla al batir la meta del Elche a los 9 segundos del encuentro que disputaron en diciembre del año 1977.

-Lobo Diarte fue llevado a hombros tras marcar dos goles en un partido frente al Betis que le colocaban provisionalmente en Pichichi de la Liga.

-Durante la disputa de la final de Copa contra el Real Madrid la mujer de Arias dio a luz a una niña.

15 de junio de 2015

Oscar Rubén Valdez, un zurdo habilidoso y goleador.

Los inicios de la carrera de Oscar Rubén Valdez arrancan en 1967 jugando para Almirante Brown, club desde el que pasó al Platense un año más tarde y hasta 1970. En 1971 llegó a España para ingresar en nuestro Valencia CF donde jugó ocho años seguidos que no estuvieron exentos de polémicas por un asunto de una controversia sobre su nacionalidad y si tenía que ocupar plaza entonces de extranjero ya que se inscribió como oriundo. Cuando fue nacionalizado español jugó en la selección española y perteneció a aquel equipo que consiguió la clasificación de España en el Mundial 78 organizado por Argentina. Ya en  1979 se pasó al CD Castellón y regresó a Argentina para formar parte de las filas del Kimberley de Mar del Plata. Llegó a ser internacional en nueve ocasiones entre 1972 y 1974 de la mano de un Ladislao Kubala que le tuvo mucho aprecio. Como jugador destacó sobremanera por su facilidad en controlar y demarrar con el balón pegado a su zurda y batir al portero rival en el uno contra uno. Su corta estatura no le impedía cabecear con una técnica exquisita. Jugador con mucha clase, rápido, técnico y con un gran disparo con la zurda, aún se recuerda el terremoto que causó en el poste un disparo que dio desde casi 45 metros. Con nuestro equipo ganó una Liga y una Copa.

A pesar de su amor por el club, es cierto que quiso dejar el Valencia para irse al Barça puesto que ese año había llegado Cruyff y su deseo fue irse para poder jugar con él con una mejora sustancial en su cuenta corriente, cosa que finalmente no sucedió. Como estuvo retirado joven, pasó a los servicios técnicos, y ya en 1983, la temporada más aciaga de nuestra historia, se vio con el primer equipo en las manos porque el club no se podía permitir muchos lujos. Valdez fue destituido en la jornada 22, tras la derrota por 6-0 frente a la Real Sociedad, dejando el puesto a un Alfredo Di Stéfano que consumó el desastre del descenso a Segunda División.

10 de mayo de 2015

La primera Copa del Rey con esta denominación llegó en la temporada 1978-79 con dos goles de un Kempes sideral.

El principal fichaje de la Temporada 1978-79 fue el del mundialista alemán Rainer Bonhoff para jugar junto a Kempes, flamante mejor jugador del Mundial de Argentina de 1978. Jugadores de la talla de Claramunt, Valdez, Adorno y Jesús Martínez causaron baja en esta temporada en compensación por el fichaje de un extraordinario jugador como fue Solsona procedente del Español y Tendillo subió al primer equipo procedente del Mestalla. Fue en la pretemporada cuando el equipo realizó una gira por Argentina enfrentándose al At.Belgrano, Rosario Central y Gimnasia y Esgrima. En el Trofeo Naranja se venció al Athlético Huracán y al Ajax. Pero en Liga las cosas no rodaron como se esperaba de un equipo plagado de estrellas ya que Kempes se hallaba agotado y sus compañeros no suplieron su bajón goleador. Aun así, el portero Manzanedo consiguió el Trofeo Zamora con sólo 26 goles encajados en 25 partidos. Esto motivó el cese del polémico Marcel Domingo para ser sustituido por Pasieguito. En Copa de la UEFA se eliminó al CSKA de Sofía y Arges Pitesti para caer ante el West Bromwich Albion con dos arbitrajes muy polémicos. Pero la euforia iba a llegar en la competición de Copa del Rey pues se eliminó sucesivamente a Gerona, Real Sociedad, Barcelona, Alavés, Valladolid y en el Calderón se venció al Real Madrid con dos goles de un Kempes imperial. En el obituario destacó el fallecimiento del gran Mundo. 

14 de abril de 2015

¿Sabías que? ... Pequeñeces , hechos , anécdotas , efemérides y secretos…(XVI)

-El entrenador Marcel Domingo dijo que Arias nunca sería un jugador válido para el Valencia. Por ello Arias le lanzó una bota a la cara y fue multado. El bueno de Arias tuvo mucho más acierto en su puntería que la que tuvo Domingo en su premonición.

-Saura dijo que no comprendía cómo Marcel Domingo pudo entrenar a clubes como el Valencia o el Atlético de Madrid.

-Marcel Domingo destacó por su incontinencia verbal. Llegó a decir a Claramunt, Jesús Martínez y Adorno que no contaba con ellos y que estaban en el equipo porque no les conocía.

-Marcel Domingo siempre llevaba a los entrenamientos a su perro “Black”. Éste se escapaba con frecuencia y Españeta debía ir a buscarlo.

-Como en la época de Eizaguirre, se decía que el Valencia era Claramunt y diez más.

-A Claramunt se le dijo desde el club que no tendría partido de homenaje pues se necesitaban todas las fechas libres para disputar los amistosos que servirían para poder pagar a Bonhoff.

-Pepe Claramunt jugó infiltrado en multitud de ocasiones pues Di Stéfano lo quería a toda costa sobre el terreno de juego como el gran capitán que era.

-Arias y Claramunt rechazaron las sucesivas ofertas de fichaje por el Real Madrid.

2 de marzo de 2015

¿Sabías que? ... Pequeñeces , hechos , anécdotas , efemérides y secretos…(XV)

-Una pancarta vista en el estadio de Mestalla antes del cese de Heriberto Herrera decía: “H.Herrera, nunca juegues más a la defensiva. No más vergüenzas como en Madrid y Barcelona. Recapacita”.

-Heriberto Herrera tuvo una fuerte discusión con Pepe Vaello por dar pipas a los jugadores antes de un partido.

-En un partido de la temporada 1976-77 el público invadió el estadio Luis Casanova cuando el colegiado Sánchez Rios señaló un penalti inexistente de Carrete a un jugador del Zaragoza. El partido fue por tanto suspendido y se reanudó en el Santiago Bernabeu cuarenta y ocho horas después.

-Uno de los hitos de la Ciudad Deportiva de Paterna fue el hallazgo de agua por un zahorí que a gran profundidad extrajo un caudal de 7000 litros por minuto.

-Johnny Rep fue sancionado con una multa de 200.000 pesetas por viajar a su país sin permiso del club y poco después compró su libertad por 15 millones de pesetas de la época.

-En la temporada 1977-78 el gerente del club, Salvador Gomar, propuso y consiguió que los jugadores extranjeros pudieran jugar la Copa del Rey.

-Darío Felman fue un jugador muy rápido que marcaba muchos goles y recibía muchas patadas de los rivales.

11 de enero de 2015

José Claramunt, el gran pulmón valenciano que protagonizó el cambio de década en un Valencia campeón.

José Claramunt ha sido con Puchades y Albelda el tridente valenciano más aclamado en la historia de Mestalla. La cuota de ADN de la la “terreta” en estado puro. Sus inicios fueron en la escuela del Valencia CF y en el Saguntino pero fue Mundo, su primer entrenador en el Valencia, quien le doy la oportunidad de participar en la Pequeña Copa del Mundo de Caracas de 1965 en la que venció el Valencia para iniciar su carrera meteórica. No menos importante sería su carrera en la selección nacional ya que consiguió ser internacional con sólo 22 años y se convirtió en el primer valenciano que ostentó la capitanía de una selección española de fútbol con la que tuvo 23 internacionalidades. Aunque siempre le gustó la banda derecha, era un portento, un pulmón de muchos quilates en cualquier puesto desde el medio campo hacia arriba pudiendo atacar, defender y el uno contra uno lo hacía bien. Es decir, un comodín, una apuesta segura que tenía habilidad en las dos piernas. Solo flaqueaba notablemente en el juego aéreo pues su escasa altura no le permitía grandes alardes aéreos pero hasta en posiciones retrasadas se convirtió en un gran goleador. También en la suerte de los penalties se convirtió en protagonista pues fue el lanzador oficial de penalties del equipo, con una gran fiabilidad pues su disparo potente y ladeado hacía difícil al portero poder atajarlos.

Entre sus logros, disputó cuatro finales de Copa y ganó la de 1967. También fue campeón de Liga en el 71, disputando los treinta partidos de aquella temporada ya que en su permanencia en el Valencia hasta la temporada 77-78 apenas se perdió partidos oficiales. Como curiosidad, diré que contra Dinamarca protagonizó una de las expulsiones más tontas de la historia al salir tres veces seguidas de la barrera. Como resumen, el gran Di Stéfano le daba total libertad al decirle que hiciera lo que le diera la gana pues el centro del campo era para él. El campo del Puzol lleva su nombre y su homenaje no le llegó hasta veinte años después de retirarse.

28 de septiembre de 2014

En esta temporada el gran "matador" Kempes consiguió su segundo Pichichi.

Para la Temporada 1977-78 se contrató como entrenador al francés Marcel Domingo, técnico que había hecho campeón de Liga al Atlético de Madrid. Entre las altas destacaron las de Felman, Palmer, Cabral, Manzanedo y Subirats. En el Trofeo Naranja ganó el equipó alemán del Borussia Moenchengladbach con un equipazo en el que jugaban Simonssen, Bonhoff y Heynkes (posterior entrenador del Athlétic de Bilbao). En la ya segunda temporada de Kempes volvió a ser Pichichi con 28 tantos, dejando al resto del equipo muy lejos de su tanteo. Así, en Liga se quedó en cuarta posición y sólo con un gol más se hubiera conseguido el subcampeonato y el consiguiente derecho a jugar la Copa de la UEFA. En Copa del Rey fuimos eliminados por la Real Sociedad y fue el año en que Kempes jugó el Mundial de su país dejando para la historia una actuación memorable, jugador al que poco antes se le había renovado por una considerable cantidad. También en esta temporada falleció Santiago Bernabeu y comenzó a remodelarse el estadio Luis Casanova para ser sede del Mundial de España 82. 

17 de agosto de 2014

¿Sabías que? ... Pequeñeces , hechos , anécdotas , efemérides y secretos…(XIV)



-En la temporada 1974-75 el Valencia contó en sus filas con tres oriundos o extranjeros pero hijos de padres españoles que en alguna ocasión tuvieron problemas con su documentación: Adorno, Aníbal y Valdez.

-El Valencia amonestó y prohibió entrenar a Adorno tras ser expulsado de un entrenamiento por el entrenador Ciric.

-Sol y Alberto Toldrá entraron por una ventana de las oficinas del Real Madrid para evitar a los periodistas que allí se agolpaban tras su fichaje.

-Balaguer dijo que Iríbar fue el mejor portero al que se había enfrentado.
 
-Keita había sido "Balón de Oro" africano en el año 1970 y era conocido por tu terror a las inyecciones. Años más tarde fue nombrado Ministro de Deportes de Mali.

31 de julio de 2014

La llegada de Carrete, Arias y el "matador" Kempes auguraban grandes triunfos.



En la temporada 1976-77 se fichó para la defensa al gran profesional asturiano Carrete, quien era codiciado por el Barcelona. Otros grandes fichajes de esta temporada a las órdenes de Heriberto Herrera, apodado como “el sargento de hierro”, fueron Arias, el mejor líbero de nuestra historia, Botubot y Pablo. En la parte de las bajas se dio pasaporte al negrito Keita, a Quino, Planelles y Barrachina. Pero el gran bombazo iba a venir sin duda con las negociaciones que Pasieguito estaba llevando a cabo con el Rosario Central para la contratación de Mario Kempes. Y eso que su debut ante el CSKA en el Trofeo Naranja, aún con la maleta sin deshacer,  fue desastroso pues falló goles cantados y un penalty. Lo mismo sucedió días más tarde contra el Hércules, por lo que la gente comenzó a llamarle “petardo”.
Respecto a la Liga, tras un inicio fulgurante en que el Valencia se colocó como líder provisional las tornas cambiaron y la trayectoria fue tan irregular que el aficionado se puso en contra del entrenador, duro con los jugadores y de ahí su apelativo, y fue finalmente cesado. Se fichó para sustituirlo a Mestre, mientras que Kempes, nuestro “astro matador”, se coronaba como Pichichi al ser el máximo anotador en una Liga en que quedamos clasificados en séptimo lugar. Esta fue la temporada en que la Copa pasó a llamarse Copa de S.M. el Rey y sufrimos una dolorosa derrota ante el Hércules en cuartos de final. Otro hecho de gran trascendencia social y deportiva fue la compra definitiva de los terrenos de Paterna.